Bechtel vs. Bolivia: Detalles del Caso y la Campaña

En 1997 el Banco Mundial le informó a Bolivia que iba a ofrecerle ayuda adicional para el desarrollo de sus sistemas de agua, con la condición de que el gobierno privatizara dos de esos sistemas en dos de sus centros urbanos más grandes, El Alto/La Paz y Cochabamba.  En septiembre del 1999, en un proceso secreto y con un sólo postor, el gobierno boliviano entregó el agua de Cochabamba a una compañía controlada por Bechtel, una enorme corporación de ingeniería proveniente de California.

Al cabo de unas semanas, la compañía de Bechtel (Aguas del Tunari), había incrementado los precios del agua  en un promedio de más del 50%, provocando una rebelión en toda la ciudad que ahora se conoce como la “Guerra por el Agua” en Cochabamba.  En Abril del 2000, después de una declaración de estado de sitio por el Presidente de ese entonces (El ex dictador Hugo Banzer), el asesinato de un muchacho de 17 años (Victor Hugo Daza) por el ejército y más de cien heridos, los ciudadanos de Cochabamba rehusaron echarse para atrás y Bechtel se vio forzada a irse de Bolivia.

Dieciocho meses después, Bechtel y su co-inversionista, Abengoa de España, presentaron una demanda por $50 millones contra Bolivia ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), una corte cerrada al público, que atiende casos relacionados al comercio internacional y que es manejada por el Banco Mundial.  Durante los siguientes cuatro años Bechtel y Abengoa vieron sus compañías y a sus líderes corporativos perseguidos por protestas, prensa perjudicial, y exigencias públicas en cinco continentes para que abandonaran el caso.

El 19 de enero 2006, representantes de Bechtel y Abengoa viajaron a Bolivia para firmar un acuerdo donde abandonaron el caso en el CIADI por un pago nominal de 2 bolivianos (0.30 USD). Fue la primera vez que una corporación abandona un gran caso de comercio internacional como resultado directo de la presión pública global, estableciendo un precedente muy importante para la política de futuros casos de intercambio comercial como éste.

Cronología y Resumen de los Eventos Claves

  • En noviembre de 1999 los ciudadanos de Cochabamba empezaron a protestar en contra de la privatización de su sistema de agua, y por los aumentos de hasta 200% en los precios del agua, llevado adelante por Aguas del Tunari (Bechtel, Edison, Abengoa).  En abril del 2000, Aguas del Tunari fue echado de Bolivia y fue reemplazado por una compañía pública.
  • En noviembre del 2002, Aguas del Tunari inició un caso pidiendo un mínimo de $50 millones contra al gobierno boliviano. Este caso fue llevado al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI), un mecanismo del Banco Mundial, que es la misma institución (BM) que forzó a Cochabamba a privatizar su sistema de agua como condición de un préstamo en 1997.
  • El reclamo de $50 millones no fue solamente para recuperar las inversiones, que se estiman en menos de un millón de dólares, sino también por la pérdida de las ganancias futuras estimadas, que habría perdido la compañía por la cancelación del contrato con Cochabamba.
  • El proceso y el contenido del caso contra Bolivia en el CIADI, se mantuvieron secretos.  Bajo las reglas del CIADI, ni el pueblo de Cochabamba ni la prensa tiene el derecho de acceso a los procedimientos.
  • En agosto del 2003 más de 300 organizaciones de 43 países, incluyendo a Bolivia, enviaron una Petición de Ciudadanos Internacionales exigiendo que el caso fuera transparente y abierto a la participación del público.  El CIADI rechazó la petición.
  • El caso recibió atención internacional, y activistas en Bolivia, los Estados Unidos, y de todo el  mundo participaron  en campañas para presionar a las compañías a abandonar el caso, y también para atraer la atención internacional hacia el Banco Mundial y sus acciones.
  • El 21 de octubre de 2005, el CIADI determinó que tenía jurisdicción en el caso de Aguas del Tunari vs. Bolivia, y que procedería  con el caso.  La defensa del caso ha costado un millón de dólares al gobierno boliviano en honorarios judiciales durante los últimos tres años.
  • El 19 de enero 2006, los inversionistas principales de Aguas del Tunari, Bechtel y Abengoa, decidieron abandonar el caso en el CIADI a cambio de un pago nominal de 2 bolivianos (0.30 USD).  Fuentes involucradas directamente en las negociaciones del acuerdo citaron la presión pública global como la razón principal por el abandono del caso.

 

¿Qué es el CIADI?

  • El CIADI, creado en 1966, es un mecanismo del Banco Mundial que provee servicios de conciliación y arbitraje en disputas entre inversionistas y países miembros del Banco Mundial.
  • En el caso de Aguas del Tunari vs. Bolivia, el tribunal fue compuesto por tres personas: una nombrada por Aguas del Tunari, una nombrada por Bolivia, y una designada por el Banco Mundial.  Los procedimientos del arbitraje están cerrados al público y a la prensa y el tribunal funciona fuera de las leyes nacionales.  Los árbitros en cada caso, definen las normas que se aplicarán, y determinan sus propios procedimientos.  Las decisiones no pueden ser apeladas y si un país no cumple con la decisión puede ser sancionado económicamente.
  • El Tratado Bilateral sobre Inversiones entre Holanda y Bolivia, escrito en 1992, designó al CIADI como el mecanismo para la resolución de disputas entre estados miembros e inversionistas. En 1999, Aguas del Tunari cambió su residencia a Ámsterdam para poder tener un  recurso jurídico en este tratado.

 

La importancia del Caso: Más Grande que el Agua y Más Grande que Bolivia

El caso de Bechtel vs Bolivia tiene mucha importancia, y va más allá de Bolivia.  Tiene implicaciones en casos comerciales de este tipo, en donde grandes compañías multinacionales están lanzando estas demandas contra gobiernos y sus ciudadanos.

  • Dentro de los últimos años, la cantidad de casos llevados por corporaciones multinacionales a tribunales comerciales internacionales ha aumentado exponencialmente a través de nuevos acuerdos de inversiones y libre comercio, y también a través de instituciones como la Organización Mundial del Comercio. Estos tribunales se han convertido en mecanismos jurídicos por los cuales las corporaciones multinacionales evaden las leyes nacionales e interrumpen en los procesos democráticos.
  • Muchas de las objeciones entabladas en estos tribunales comerciales, han ido en contra de las leyes y acciones de gobiernos para regular el interés público. La mayoría de las decisiones en estos casos han sido a favor de las corporaciones multinacionales y en contra del bienestar social.  Las decisiones en estos tribunales comerciales internacionales han producido la eliminación de leyes importantes sobre salud y medio ambiente y han forzado a los gobiernos a pagar millones de dólares en multas y sanciones.  Si el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Bolivia, y otros países andinos toma efecto, creará otro tribunal supranacional parecido que pueda generar más desafíos a las leyes bolivianas.
  • Un ejemplo claro: en mayo del 2005, un tribunal del CIADI decidió a favor de la compañía estadounidense CMS Energy en su demanda contra el gobierno argentino, presentando cargos por expropiación y tratamiento discriminatorio. El caso exige compensación por la conversión de las tarifas de energía de pesos a dólares llevada a cabo por el gobierno argentino durante la devaluación del peso del 2002.  El gobierno de Argentina ahora tiene que pagar $133 millones a CMS Energy.
  • Actualmente, Bechtel y sus socios tienen inversiones en varias partes del mundo, incluyendo contratos por la reconstrucción en Irak. En muchos casos sus actividades están en conflictos con los deseos de las poblaciones locales en cuanto al manejo justo, accesible, y responsable de servicios y recursos.
  • En el caso de Bechtel vs. Bolivia, movimientos sociales y grupos de ciudadanos alrededor del mundo han demostrado que son capaces de luchar en contra de estos casos, no solamente en los tribunales cerrados que favorecen a las corporaciones sino también en un foro más grande, el de la opinión pública mundial.  También señalan que los líderes corporativos tienen que estar preparados para defender sus acciones personalmente, tanto ante sus amigos y vecinos como ante la prensa, gobiernos locales, y otros campos de acción cívica.
  • Bolivia ha firmado 24 Tratados Bilaterales de Inversión (TBI) que permiten que las compañías multinacionales apelen al CIADI en casos de disputas entre inversionistas extranjeros y el estado boliviano.  El tribunal Constitucional de Bolivia ha decidido deliberar una demanda jurídica presentada por los movimientos sociales argumentando que dar mayor importancia a las decisiones de los tribunales internacionales que a las leyes bolivianas es inconstitucional. La Constitución Boliviana declara que todas las corporaciones multinacionales están sujetos a la ley y jurisdicción nacional.  Si se gana el caso, Bolivia tendrá que renegociar los TBI que ya existen y también reconsiderar sus compromisos en futuros acuerdos de libre comercio  que incluyan mecanismos similares.  Brasil, que tiene una provisión constitucional similar, ha evitado negociar acuerdos que incluyen mecanismos de resoluciones de disputas internacionales.

 

Resumen de Acciones de Solidaridad Internacional

El Caso de Bechtel vs. Bolivia

Abril del 2000 a Diciembre del 2005

Una red internacional de solidaridad de individuos y organizaciones de más de 43 países, han trabajado con l@s compañer@s bolivian@s para iniciar acciones alrededor del mundo desde abril del 2000 para dar a conocer el caso del pueblo boliviano contra Bechtel y Aguas del Tunari.  Ha habido protestas en las calles de los Estados Unidos, de Holanda, España y mediante internet y correo electrónico. Esto incluye lo siguiente:

  • Abril del 2000: El Centro para la Democracia confirma que Bechtel es dueño mayoritario de Aguas del Tunari.
  • Abril del 2000: Protesta mediante correo electrónico enviado por 500 personas de todas partes del mundo al Director de Bechtel exigiendo la retirada de la compañía de Cochabamba.
  • Abril del 2000: Protestas de solidaridad en San Francisco en la sede de operaciones de Bechtel
  • Febrero del 2002: Activistas holandeses colocan un letrero en la calle donde está ubicada la sede de operaciones de Bechtel en Holanda, nombrándola Calle Víctor Hugo Daza, en homenaje al muchacho de 17 años que fue asesinado en las protestas de la Guerra por el Agua en el 2000.
  • Julio del 2002: La junta directiva de San Francisco aprueba una resolución reclamando a Bechtel abandonar el caso contra Bolivia.
  • Septiembre del 2002: Una protesta que bloqueó la entrada a la sede de operaciones de Bechtel en San Francisco termina con 15 arrestos
  • Septiembre del 2002: Una petición de ciudadanos internacionales, firmada por 300 organizaciones de 43 países distintos, es presentada al Banco Mundial para exigir que el caso Bechtel-Bolivia sea abierto al público y a la participación pública.
  • Febrero del 2004: Activistas en Washington D.C. protestan en la casa del Presidente de Aguas del Tunari, Michael Curtin, para exigir que Bechtel y sus asociados abandonen su caso contra Bolivia.
  • Diciembre del 2004-Enero del 2005: Más de 300 personas envían correos electrónicos a la sede de operaciones de Abengoa, la compañía española que controla 25% de Aguas del Tunari, pidiendo que abandonen el caso.

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