El Banco Mundial intenta reescribir la historia boliviana

Como muchos lectores de los periódicos bolivianos saben, se encuentra un montón de propaganda política pagada en las ediciones del domingo. El hecho de poner propagandas de toda una página, o mini-secciones enteras, es una práctica que cruza líneas ideológicas.
En la misma edición uno podría ver una de veinte pulgadas en la que Evo Morales se envuelve con las maravillas del nuevo plan de la ayuda para los ancianos, lado a lado con cuatro páginas de fotos en las cuales el prefecto de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, inaugura proyectos de construir nuevos caminos. Y claro, todo esto pagado por el pueblo boliviano.
Ahora la oficina del Banco Mundial en Bolivia ha decidido entrar al juego de la propaganda. Este mes elaboraron un pequeño libreto de 22 páginas que se está distribuyendo a decenas de miles de personas mediante los tres diarios bolivianos más importantes de La Paz, Cochabamba, y Santa Cruz. El libreto se titula, "Diez cosas que nunca le dijeron sobre el Banco Mundial en Bolivia."
Sin embargo, hay una buena razón para que los bolivianos no suelan escuchar algunos de los diez puntos que plantea el Banco Mundial – y es porque no son verdades. Algunas de las demandas del banco se encuentran tan lejos de la verdad y cerca a la ficción, que uno se pregunta si la oficina del BM en Bolivia ha contratado a Pinocho & Asociados, como su nueva empresa de relaciones públicas.
Dentro de la imaginación del Banco Mundial: ¡Nosotros ganamos el caso de Bechtel para ustedes!
La mentira mas grande entre lo que afirma el Banco Mundial es la 'Cosa que nunca le dijeron # 6 ': "El conflicto de Aguas del Tunari [el caso de Bechtel contra Bolivia] se resolvió mediante un arbitraje facilitado por el Banco Mundial."
El Banco escribe:
En 2002, tras ser expulsada de Cochabamba, la empresa Aguas Del Tunari [subsidiario de Bechtel] presentó una queja ante el CIADI [Centro Internacional para el Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones, la corte de comercio del Banco Mundial]. Al final, la controversia fue resuelta a favor del Estado boliviano, que compró las acciones de la empresa por el precio de 2 dólares. Este desenlace mostró que las instancias de arbitraje evitan los juicios contra los Estados y sirven para resolver controversias.
Quizás una mirada breve a los hechos que el Banco aparentemente olvidó:
Primero, era el mismo Banco Mundial que puso en movimiento todo el fiasco de Bechtel en Cochabamba. En 1997 el Banco hizo que la privatización del agua de Cochabamba fuera una condición a cualquier ayuda para ampliar el sistema de agua en el país. En el periodo subsiguiente de la guerra del agua de 2000 – después de la muerte sangrienta de un muchacho de 17 anos y más que cien heridos – los funcionarios del Banco negaron cualquier conexión a la privatización. Pero dejaron de hacer esas negaciones después de que el Centro para la Democracia pasó a los periodistas un informe del Banco Mundial que confirmaba la demanda del Banco que el agua se privatice.
En segundo lugar, el Banco Mundial no protegió a Bolivia cuando Bechtel llevó una demanda contra el país. Proporcionó el lugar para que Bechtel pudiera llevar la demanda en un ambiente donde no entraba el público ni la prensa. Bajo reglas provechosas del Banco, Bechtel pudo demandar US$50 millones de los usuarios del agua en Cochabamba, después de haber invertido menos de $1 millón.
En 2002 cuando los usuarios del agua de Cochabamba pidieron al Banco que abrieran el caso a la participación pública y a la observación de los medios, el tribunal de tres personas, bajo la dirigencia de una persona asignada por el Banco Mundial, rechazó la petición, insistiendo que el caso sea manejado en secreto. Sorprendentemente ninguno de esos hechos aparece en el pequeño libreto del Banco.
Parece absolutamente claro que al Banco Mundial le encantaría que los bolivianos crean que el Banco mismo merece el crédito de que el caso fue resuelto por unos cuantos centavos. Ese honor, sin embargo, no se debe a la institución que ayudó a Bechtel, sino a los líderes bolivianos de la guerra del agua y a los miles de ciudadanos en cinco continentes que presionaron a Bechtel para que dejen de demandar a Bolivia.
Otros cuentitos del Banco
El intento de la oficina del Banco Mundial en Bolivia de interpretar los hechos a su favor no termina con reescribir la historia de Bechtel contra Bolivia.
Por ejemplo, veamos 'Cosa nunca le dijeron # 3': "El Banco Mundial decidió no cobrar la deuda que tenía con Bolivia." Con este lenguaje, parece que los funcionarios del Banco Mundial se despertaron un día con sonrisas grandes en sus caras y una canción en sus corazones, y de su gran generosidad decidieron de repente que Bolivia no iba a tener que pagar todo el dinero que debía. Lo que no se menciona es que la cancelación de la deuda, en Bolivia y otros países, llegó solo después de una década de campañas intensivas realizadas por las comunidades religiosas y otros alrededor del mundo, quienes luchaban para que la gente mas empobrecida del mundo no tuviera que ir pagando las deudas que habían incurrido ex-jefes del estado y dictadores. Tal vez los funcionarios del banco se olvidaron de todos estos manifestantes que había en las puertas de sus reuniones anuales.
O considere la ‘Cosa que nunca le dijeron #4’: “El Banco Mundial es una de las fuentes del financiamiento mas baratas del planeta.” Si esto es verdad o no, con respecto a las tazas de interés del Banco, puede ser un punto de debate razonable. Pero lo que no incluyen en la definición de ‘barato’, es lo que pagan los países por la pérdida de la democracia. La ayuda del Banco Mundial nunca es solamente una transacción de efectivo, sino una que incluye una lista grande de órdenes y condiciones acerca de la forma en que las naciones deben conducir su vida económica – con mandamientos como: “todo será privatizado.”
Los bancos que hacen préstamos a los estudiantes, por ejemplo, generalmente no dictan qué carrera estudiarán. Los bancos que hacen préstamos inmobiliarios no insisten para que uno pinte la casa verde o amarillo. El Banco Mundial, sin embargo, no tiene ningún problema con exigir este tipo de demandas, y como resultado de estas condiciones durante las últimas décadas, el precio de los préstamos del Banco Mundial en Bolivia ha sido muy, pero muy alto.
Una historia que no se puede reescribir con una interpretación parcializada
Si hay una cosa que el Banco Mundial si sabe bien, es que su imagen en Bolivia es un desastre. Desempeñó un papel principal en las décadas de las llamadas ‘políticas de ajuste estructural’ que arruinaron las industrias bolivianas, vendieron los recursos naturales a precios de remate, dejaron el país en una deuda profunda por proyectos excesivos que a menudo apenas beneficiaban a la pequeña elite que se acercaban a todo lo que hacía el Banco. De hecho, durante el tiempo en el cual Bolivia supuestamente estuvo haciendo estas decisiones en una forma ‘democrática,’ el Banco estaba dando bonos a docenas de funcionarios bolivianos como consultores, solo para asegurar que las órdenes del Banco se estaban cumpliendo correctamente.
No soy uno de las personas que odian al Banco Mundial. Sin embargo, si la oficina del Banco aquí piensa que puede rehacer su imagen con relaciones públicas y re-interpretación de los hechos, puede ser que tengan otra experiencia dura en Bolivia. Al preguntarles por email cuánto habían gastado en los libretos, el Banco solo respondió que costaron 14 centavos ($US) cada uno para imprimir pero no revelaron cuántos habían impreso ni cual era el coste de distribución. Parece que el mantener las cosas en secreto sigue siendo un reflejo automático del Banco Mundial. Pero basado en el número de los periódicos distribuidos en las tres ciudades (mucho más de 100.000), el proyecto de relaciones públicas del Banco no fue un negocio tan barato.
El Banco Mundial tiene un director nuevo en su oficina en Bolivia, Oscar Avalle. Si la ficción es cómo el Sr. Avalle propone dirigir su periodo en Bolivia, no será para el bien de Bolivia, del Banco Mundial, ni de él mismo. Creo que puede esperar una respuesta de los movimientos sociales bolivianos acerca de su primer acto en Bolivia; la recepción no será calurosa.
Nota: Hemos enviado este blog a la oficina del Banco Mundial en Bolivia y les hemos invitado a los funcionarios allí a responder, si quisieran, en la sección de comentarios.

Fundado en San Francisco en 1992, el Centro para la Democracia trabaja globalmente para alcanzar la justicia social a través de una combinación de investigaciones y reportajes, aportando con los ciudadanos en el arte del cabildeo público, y organizando campañas internacionales. A través de todos estos esfuerzos el Centro está trabajando para construir una ciudadanía global que entienda los temas públicos antes de tomar una acción pública para que esta sea mas efectiva. Nuestro trabajo tiene un énfasis especial en la globalización económica y el movimiento por una democracia global y justicia.

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