El Centro para la Democracia trabaja globalmente para alcanzar la justicia social a través de una combinación de investigación y reportaje, aportando a los ciudadanos en el arte de la incidencia y cabildeo público y organizando campañas internacionales.
Desde 1998 el Centro para la Democracia ha usado su base en Bolivia, en el corazón de los Andees, como una oportunidad para educar a la gente en otros lados sobre las realidades de la vida en un país empobrecido. Una parte de esa historia se trata de las realidades de la globalización económica, incluyendo el libro del Centro, Desafiando la globalización. Otra parte se trata de abrir una ventana a la vida cotidiana en un país maravilloso, mediante fotografía e historias.