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Luchando por Justicia Climática

Foto por Golda Fuentes

El cambio climático es la crisis de nuestra era que amenaza la vida de miles de millones de personas hoy y en los siglos venideros, y que podría hacer que nuestro planeta sea inhabitable. No es sólo un problema ambiental, sino una crisis del sistema económico impulsado por las empresas, y que se ha convertido en una amenaza profunda para la paz y la justicia social en todo el mundo.

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Cambio climático: no es un problema técnico

La crisis climática representa una de las amenazas más urgentes que enfrenta la civilización humana y la salud general de nuestro planeta. Las temperaturas y los fenómenos meteorológicos extremos aumentan año tras año en todo el mundo, dejando desastres en su camino. Sin embargo, los poderosos intereses que se han creado alrededor de esta crisis siguen erogando millones de dólares para sembrar dudas sobre el cambio climático y estancar la acción política necesaria para tratar de lidiar con ella. Cuando los gobiernos y las corporaciones del mundo “desarrollado” reconocen la cuestión, a menudo enmarcan el problema como un problema  técnico – aislado de sus contextos históricos, económicos y geopolíticos, además de las relaciones de poder injustas que hacen posible su funcionamiento. Sus respuestas son casi siempre mecanismos basados en el mercado que convierten los ecosistemas en mercancías, o bien, evitan deliberadamente  abordar las causas fundamentales de la crisis o buscan convertirla en una nueva oportunidad de negocio.

El daño de las transnacionales en América Latina

Conquistadores Corporativos

Los impactos de un modelo económico que considera a la naturaleza como un simple vehículo de lucro son terribles y están empeorando. Las inundaciones letales, la sequía prolongada, el calor extremo, los incendios forestales y las tormentas destructivas son las señales más poderosas de un clima sumergido en el caos. Sin embargo, es crucial vincular estos impactos con las otras formas de daños ambientales que nos rodean: la deforestación y la pérdida del espacio verde, la contaminación tóxica del aire, el estrés hídrico y la contaminación, la pérdida de especies y muchas otras cosas que disminuyen nuestra calidad de vida. Lo que está causando estas crisis ecológicas interrelacionadas ya sea a nivel local o global, son las mismas actividades industriales y el modelo corporativo de hiper-consumismo que alimentan esas actividades.

Una cuestión de poder

Las personas más afectadas por los impactos del cambio climático y sus causas – las comunidades indígenas marginadas y empobrecidas, las comunidades de color tanto en el Sur global como en el Norte global, las mujeres afectadas en ambos contextos – son precisamente quienes han contribuido menos a causar esta crisis.

Desde la escasez de agua y la desintegración de las comunidades, el aumento de las enfermedades, las plagas y la destrucción de las cosechas, hasta el aumento del nivel de los mares – son las personas con muy pocos recursos y posibilidades de poder alertar sobre lo que les sucede,  quienes están pagando el precio con su salud y bienestar, e incluso con sus vidas. Encima de esto, está la enorme injusticia intergeneracional que se está dejando a aquellos que heredarán esta situación sin haber participado en su creación.

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Las corporaciones transnacionales están fuertemente dedicadas – incluso a través de su influencia en los procesos políticos de todos los niveles – a asegurarse de que tengan la mano libre para seguir obteniendo beneficios, convirtiendo los recursos naturales en ganancias. El motor principal para esta conversión es el extractivismo. El gas, el petróleo y el carbón siguen siendo extraídos y quemados en gran cantidad a pesar de toda la ciencia climática que demuestra que hacerlo es una locura. Los masivos proyectos hidroeléctricos, falsamente vendidos como una solución de energía “verde”, provocan importantes emisiones de metano a través de la deforestación y la inundación; La energía que producen también se utiliza a menudo para alimentar otros proyectos de extracción de combustibles fósiles. La minería de metales a gran escala destruye la biodiversidad y contamina las fuentes de agua, mientras que el transporte marítimo asociado a la industria es una fuente importante de emisiones. Las grandes plantaciones agro-industriales de monocultivos tienen impactos similares. Saber quién se beneficia directamente de la actividad extractiva, quien la vende y quien goza de los bienes de consumo que se producen – y saber quién queda despojado, desplazado o viviendo en un ambiente destruido- nos dice mucho sobre la naturaleza injusta de la economía global.

Proyecto de fotos

Cambio Climático es...hablar de Mujeres

Enfrentar la raíz del cambio climático significa aumentar el poder de las personas, mientras se desmonta el poder corporativo que está impulsando la crisis. Por toda América Latina y el Sur global, un poderoso movimiento de base está exigiendo el fin del extractivismo que modifica el clima. Resalta al mismo tiempo el carácter injusto del sistema que lo provoca,  y propone soluciones. Las mujeres, en particular, han jugado y siguen desempeñando un papel importante en la defensa del uso no comercial de los bienes comunes, como la tierra y el agua. Este es precisamente el enfoque que se opone al de las políticas extractivistas. Y confrontar esos proyectos extractivos a menudo conlleva un gran riesgo personal. En el Norte global, nuevas comunidades y movimientos de activistas también se están levantando contra el fracking y la infraestructura de combustibles fósiles. El movimiento climático más amplio necesita desarrollar estrategias de solidaridad eficaces para apoyar esta resistencia si quiere tener éxito. Es importante crear vínculos entre estas luchas aparentemente lejanas  y mostrar lo que les une, además  de aprender unos de otros. También es importante señalar las alternativas y soluciones que muestran formas de cómo construir una democracia real y crear nuevos modelos económicos y sociales que respeten nuestras fronteras planetarias y pongan en primer plano la justicia social.

Lecturas y Recursos